MISION

Este cuaderno de viajes pretende ser una puerta abierta a historias que describan la cultura, tradiciones, historias viajeras, lugares exóticos y rutas de nuestro planeta. Son noticias e historias escritas en diversos medios recogidas en este blog para todos vosotros. Recorre nuestro perimetro viajero con nosotros.
SI QUEREIS PROMOCIONAR UN SITIO O UNA ZONA, CUALQUIER CONTRIBUCIÓN ES BIENVENIDA.

klm

jueves 16 de julio de 2009

AEROLÍNEA SÓLO PARA MASCOTAS

La única compañía aérea en el mundo sólo para mascota, Pet Airways, ha realizado ya su vuelo inaugural. 

La compañía inicialmente operará a cinco ciudades de Estados Unidos: Nueva York, Washington DC, Chicago, Denver y Los Ángeles, aunque tiene previsto extenderse a través de EE UU. 

 El presidente de la compañía, Dan Wiesel, argumentó la necesidad de la empresa ante el hecho de que las mascotas que viajan en avión son transportadas en la bodega y son tratadas como equipaje.”La experiencia resulta aterradora para las mascotas y pudiera causarles graves daños físicos y emocionales, incluso la muerte”, ha asegurado Wiesel, quien agrega que la mayoría de propietarios de animales de compañía no quiere someter a sus mascotas a esa vivencia, pero hasta el momento no habían tenido otra opción". 

Una opción en la que los fundadores de Pet Airways han sabido detectar su oportunidad de negocio, ya que, con la promesa de que "su mascota estará segura y cómoda, en la cabina de vuelo, no en la de carga", se están dirigiendo a un mercado de más de 70 millones de gatos y perros que hasta el momento vuelan con sus propietarios en EE UU cada año. 

Pet Airways ha comenzado sus operaciones utilizando por el momento aviones Beech 1900, con capacidad para 19 pasajeros, donde las mascotas vuelan en la cabina principal y no en carga, la cual está totalmente iluminada, un clima controlado y con un buen nivel de circulación de aire fresco, necesario para las mascotas". Más adelante, la compañía tiene pensado ofrecer los servicios sanitarios, alimentación y agua, en caso necesario, durante las escalas.

Durante el vuelo, un cuidador de animales entrenado supervisa permanentemente a los singulares pasajeros, los cuales, a su llegada no son dejados en un almacén o en una rampa, sino que son entregados en un área especialmente habilitada como 'salón de mascotas' directamente a sus dueños o a la persona autorizada por éstos.
Las tarifas que ofrecen no son particularmente baratas, ya que desde 299 USD por volar desde Los Angeles a Nueva York solo ida me parece caro, pero por supuesto el tipo de cliente que utilice estos servicios seguro que no piensa igual que yo.
La aerolínea tiene también su presencia en las redes sociales FACEBOOK y TWITTER.

viernes 10 de julio de 2009

LOS FRANCESES SON LOS PEORES TURISTAS

Los turistas franceses son los peores del mundo... o eso es lo que opinan los 4.500 profesionales del sector en 27 países según un sondeo realizado por la agencia de viajes Internet Expedia.

Su arrongancia, su tacañería y la utilización pésima de lenguas distintas a la suya son algunos de los motivos que convierten a los veraneantes franceses en los menos deseados por los servicios hoteleros del mundo.

El hecho de que los galos no hablen las lenguas locales les hace desconsiderados a los ojos de los hoteles de los diversos países a nivel mundial. "Principalmente es el hecho de que hablan poco o nada de inglés cuando van al extranjero y tampoco hablan la lengua local", dice Timothee de Roux, director de mercados de Expedia, a la emisora de radio France Info.

Roux explica que el 90% de los franceses viajan por su país porque disponen de un magnífico paisaje y muy buenas zonas turísticas. No obstante, cuando salen de Francia "pueden estar un poco nerviosos" al no estar acostumbrados a ciertos hábitos y "puede llevarles a pedir las cosas de una manera que puede ser considerada un poco arrogante".

De Roux también señala que no están acostumbrados a dejar grandes propinas en su país, donde el servicio está incluido en la cuenta de los restaurantes, y que por esta razón pueden ser vistos como "tacaños" en comparación a otras nacionalidades. Al contrario que los norteamericanos e ingleses que son los más derrochadores.

Los japoneses ocuparon el primer lugar en el sondeo Mejor Turista en las encuestas, junto con los británicos y los alemanes elegidos los mejores entre los europeos.

Por su parte, los españoles ocuparon la vigésimo sexta posición como mejores turistas. Los propios hoteleros españoles consideran que sus compatriotas son los que más se quejan, lo que, junto con los franceses, les sitúa como los turistas menos populares dentro su propio país.

El informe indica como última conclusión que los británicos, australianos y neo zelandeses "tienen muy bien considerados" a los turistas españoles, ya que, entre otras cosas, agradecen el esfuerzo por comprender el idioma local.

Los españoles, al igual que en años anteriores, son los visitantes de todo el mundo que menos gastan en sus vacaciones, seguidos de franceses. Aunque los hoteleros de Alemania y Estados Unidos tienen preferencia por los turistas españoles, (a pesar de que la mayoría de los trabajadores de establecimientos considera que los españoles, junto a los italianos, son los visitantes más ruidosos) y los asiáticos se decantan por los españoles porque dejan más propina a camareros y al personal del servicio de habitaciones.

lunes 29 de junio de 2009

RUTA SENDERISTA EN NORTE ESPAÑA

La asociación VALENCIA CULTURAL- VIA AUGUSTA y CAMINO SAN VICENTE MARTIR ha recuperado un camino histórico que sigue los pasos del patrón de Valencia, apresado en el siglo IV en Zaragoza por los soldados romanos y martirizado en Valéncia por no renunciar a su fe. El hecho provocó una corriente de peregrinaciones desde toda Europa en los siglos venideros, para visitar los restos del mártir en Sant Vicent de la Roqueta.

El camino de San Vicente Mártir parte desde la localidad oscense de Roda de Isábena y lleva hasta Traiguera (Castellón) donde enlaza con la antigua Via Augusta hasta Valéncia.

El recorrido total tiene 750 km y atraviesa poblaciones tan interesantes como Ainsa, Huesca, El Temple, Zaragoza, Cariñena, Daroca, Calamocha, Visiedo, Morella, Betxí y Sagunt. Está señalizado con flechas de color naranja, si bien su balizamiento es todavía incompleto.

Un documento, la Credencial Vicentina, identificará a quienes recorran la ruta. Esta credencial deberá sellarse al paso por las poblaciones del camino y, con ella, se recibirá ayuda desinteresada. En la actualidad, la asociación promotora negocia con los ayuntamientos de la ruta para que presten servicios básicos gratuitos a los peregrinos.

Quienes hayan recorrido, como mínimo los últimos 100 km a pie, o los últimos 200 en bicicleta, tendrán derecho a la Credencial Vicentina, en la que consta el orden de llegada del peregrino, además de incribirlo en el Libro de Peregrinos.

jueves 18 de junio de 2009

EL CLUB DEL VIAJERO

Hoy, os quiero dar a conocer la idea y proyecto de un gran amigo mio. Se trata de Toni Corral. Conocí a Toni hace 11 años en Singapur y enseguida nos dimos cuenta que hablábamos el mismo idioma, es decir catalán y el idioma del turismo, ambos somos viajeros de cuna y ambos hemos tenido diversos proyectos.

Toni ahora ha lanzado un proyecto de viajes de autor, un proyecto con una acertada imagen que dio a conocer a más de 300 invitados anoche en el Hotel Vila de Calella de Mar (Barcelona). Se trata del CLUB DEL VIATGER ( El club del viajero), un proyecto con el que Toni pretende crear grupos de viajeros compactos, con pasión por los viajes, crear una red de personas que en buena compañía disfruten con rutas bien elegidas y con todas las comodidades.

Toni es un gran amante del buen vino y la buena mesa y por eso, esas dos características estarán presentes en todas sus rutas.

En el catálogo del 2009, Toni nos ofrece desde un recorrido por la Provenza francesa donde los vinos de Châteauneuf-du-pape serán los protagonistas y  otra con Ribera de Duero visitando las 3 mejores bodegas de la zona.

Asimismo, el CLUB DEL VIATGER ofrecerá rutas solo para mujeres, concretamente una salida a la ciudad alemana de Colonia para hacer shopping, y una ruta para mayores de 55 a Baviera y Salzburgo. La gran joya de esta temporada será una ruta a Sudáfrica visitando Ciudad del Cabo, el Cabo de Buena Esperanza, avistamientos de ballenas, Johannesburg, estancia en el Sabi Sabi Lodge en el parque Kruger y como no, todo regado con los mejores caldos africanos de Boschendal Wine Estate.

Y no podemos olvidar las rutas para grupos profesionales. Este año se organizará una salida para hoteleros e industrias afines para conocer a la competencia en la Ribera turca que tanto daño está haciendo a las costas españolas.

La web está sólo en catalán de salida, pero pronto la podreis leer también en castellano. Mientras tanto daros de alta para que os informen con detalle de todas las salidas.

miércoles 20 de mayo de 2009

EXPERIENCIAS DE SPAS EN BALI

Bali es diferente, de eso no cabe duda para cualquiera que haya visitado esta mágica isla indonesia. Su estilo arquitectónico se prolonga en la filosofía de sus spas, que va más allá del cuidado del cuerpo. Quien ya ha vivido la experiencia lo define como un renacimiento del espíritu en un ambiente dedicado a los sentidos. Es la alegría, la tolerancia y la simpatía sincera de unas gentes que transmiten su energía a través de la piel con cada masaje y cada tratamiento.
Aquí os ponemos una selección de 8 spas para que vuestros sentidos empiecen a ver sus posibilidades.



1. Hanging Garden Hotel
El nombre dice mucho de este lugar. Las villas del Hanging Garden parecen colgadas sobre el río, como desafiando las leyes de la gravedad. Se trata de unas acogedoras cabañas que se suben por encima de los árboles, de piscinas que se proyectan en el infinito. Todo ello rodeado de la agradable población local, que no duda en mostrar al turista los ritmos cotidianos de la gente que vive aquí. Las 38 lujosas villas con las que cuenta el resort gozan de espectaculares vistas a las montañas tropicales de la zona, así como al río Ayung. Todo un lujo para los sentidos.

2. Alila Manggis Hotel & Resort
El Mandara Spa del Alila Hotel, antes conocido como The Chedi, es uno de los secretos del éxito de este refugio balinés. Dispone de un jardín cuajado de palmeras y una piscina cuadrada de piedra negra desde la que se contempla un escenario de lianas, árboles, aves y cascadas. Todo tan armonioso como caótico. En un entorno natural tan brutal, el hombre necesita suavizar los elementos. Muebles de teka, toallas de inmaculado algodón blanco y un servicio atento pero discreto son sólo alguno de los detalles que encontramos en este lugar mágico. Orden, concierto, simetría para la isla de la paz.

3. Hotel Kamandalu Resort & Spa
Las leyendas siempre dejan un falso fondo para la realidad. La energía de nuestras creencias son también parte de nuestro viaje. Con fama de poseer poderes curativos, este Spa está rodeado de aguas termales utilizadas en ceremonias religiosas. Ya sea parte de leyenda o verdad, lo que sí es cierto es que la sola visión de la vegetación que lo circunda, el sonido del agua y la tradición medicinal milenaria de Asia consiguen verdaderos milagros. Flores, velas, suaves melodías y manos expertas para una experiencia rejuvenecedora en un entorno lleno de romanticismo.

4. Hotel The Balé
Pasan los años y el lugar mantiene la magia del primer día. En el hotel The Balé en Nusa Dua, la luz, el agua y los cuidados parecen fluir desde la parte alta del complejo hasta su entrada. Pocos lugares de Bali saben adaptarse a los gustos contemporáneos como sus famosos Pavillions, con un diseño innovador y minimalista, pero pintado con los pequeños elementos indonesios.

Su exclusivo spa y su playa privada de arena blanca hacen del hotel un destino para privilegiados. En el spa, el yoga y la filosofía zen son la base de unos tratamientos donde los cuerpos se entregan a los aderezos de sales y aceites, según las recetas más antiguas de la isla.

5. Hotel Jimbaran Puri Bali
Después de su reciente remodelación, el Jimbaran Puri ha recuperado mucho de su antiguo esplendor. Un hotel perfecto para los amantes de la playa, para los que gustan de cenar en un chiringuito con los pies sobre la arena, para los que buscan una piscina que anima a nadar en cada amanecer, para los que necesitan un bar con buena música, para los que pueden leer horas y horas sin mirar al reloj, para los que quieren sentir los olores y sonidos de un templo en cada ceremonia...

Hay más. Para los que pueden jugar con los niños en la playa al atardecer, para los disfrutan al comprar pescados para que se lo preparen a la plancha sobre unas brasas a pie de playa, para los que gustan disfrutar de la tarde sin dinero, para los que sonríen a un pescador mientras repara su red, para los que se animan a echar la caña mientras el sol enciende todas las casas con su luz. Para todos estos se creó un lugar mítico como el Jimbaran Puri Bali.

6. Hotel Bulgari
En este sitio no hay opciones para las falsificaciones. La llegada es como un anticipo. La recepción tiene una atmósfera de lugar sagrado, un templo con placeres en bandeja. A veces, y ésta es una de ellas, la marca está a la altura del lugar. El hotel Bulgari en Bali es como las piezas de la misma marca: exclusivo, lujoso y al alcance de refinados sibaritas. Se ubica en una gran fractura entre el cielo y el mar. Las montañas y el océano hacen guardia en un acantilado donde se encajan 59 villas y un edificio central.

Todo orquestado como una gran escenografía, donde el cliente se siente protagonista. Sedas y algodones para las camas, maderas nobles en suelos, volcánicas, mármoles y bambú para las estructuras. Cada villa tiene su piscina y un pequeño templete de madera desde el que contemplar la puesta de sol y escuchar el ruido del gamelán. Sin embargo, la estrella del lugar es su nuevo spa, donde nuestro cuerpo se abandona hasta grados insospechados. La virtud y el pecado están separados por una línea muy fina.

7. Amanusa Resort
Hay lugares que parecen diseñados para impactar. ¡Prohibida la sencillez! La proporción no está en contra de la espectacularidad. Así se puede entender mejor la importancia de este hotel y su entorno. Desde los jardines del Resort Amanusa, junto al club de golf de Bali, se puede contemplar el volcán del Monte Agung mientras se disfruta de uno de los más de 100 tratamientos de su spa.

Déjese tocar, descubra cómo los aceites son absorbidos por la piel y cómo ls cargas se evaporan. Sea un hombre nuevo al salir de la zona de masajes. Posiblemente, el hotel cuenta con los mejores especialistas de reiki y un experto en reflexología acude al resort una vez a la semana. Además, se dice que aquí también se ofrecen los mejores tratamientos faciales de Bali.

8. Hotel Amandari Resort
Días de trekking en la jungla, calor y sudor, esfuerzo para lograr un objetivo. Al final, simplemente el ser uno de los elegidos para poder llegar hasta aquí, ya merece la pena. Amandari significa Espíritus Pacíficos y, fiel a este nombre tan sugerente, nos encontramos en un spa envuelto de paz y armonía donde el único ruido que podemos oír proviene de los pájaros y las corrientes de agua.

Mármoles de Java, bambú que se mece con la brisa, celosías para la intimidad, orquídeas, tumbonas con vistas a un lago salpicado de flores de loto... El corazón hinduista de los balineses en íntima fusión con los mejores tratamientos de belleza y salud. Aquí, la tradición nos ayuda a entender a los clásicos.

INFORMACIÓN Y RESERVAS : PERIMETRO VIAJERO 
Escrito por Pedro Madera en ELMUNDO.es

domingo 22 de marzo de 2009

LO QUE NO SE DICE EN "LOST IN TRANSLATION"

Cuando llegas a Tokio uno no sabe muy bien qué se va a encontrar. Sí, seguro que muchos de vosotros habeis visto 'Lost in Translation', y por lo tanto teneis una imagen  de karaokes, pasos de cebra hiperpoblados y jet lag con insomnio incorporado. Además, seguro que habeis leído algo sobre los inodoros con chorrito de agua, secador y un sinfín de botones con varias funciones, las tribus urbanas que pueblan los barrios de la capital nipona, o las tiendas en un sexto piso que siempre esconden algo "invisible" a nuestros ojos. Pero os aseguro que quedan muchas otras cosas que no os habíais parado a pensar. Aquí os contamos algunas de ellas. 


El aeropuerto de Tokio no está en Tokio. Resulta que está a 70 km de distancia, en la localidad de Narita, que da su nombre al aeropuerto. Es verdad que todos estamos ya acostumbrados, por el tema Ryanair, a volar a aeropuertos pequeños que se encuentran a kilómetros de la ciudad de destino. Pero más vale que lo tengas en cuenta porque Tokio no es Londres y después de las casi 12 horas de viaje estareis un poco desorientados y no es tan fácil desentrañar las señales del transporte (aunque estén escritas en alfabeto romano). Llévate un croquis del transporte público o contacta con tu hotel, que igual tiene un autobús de cortesía que os lleven hasta la puerta.
Por cierto, no os recomendamos tomar un taxi, el precio del mismo os dejaría helados, y más si entrais en Tokio en hora punta.

Una vez en Tokio esperareis ver una especie de ciudad tipo Blade Runner. Pues olvidaros. Los taxis no son precisamente coches del futuro, bueno, en parte. Con aspecto de Seat 124 no tienen un color corporativo: pueden ser negros, naranjas, verdes según la marca que los equipa (Mitsubishi, Toyota, Nissan) ... Pero que no cunda el pánico, los taxis de Tokio son tan fáciles de identificar como los de Londres o Nueva York. Con forma cuadrada y cuatro puertas, todos tienen en su parte de arriba un indicador luminoso que indica si está o no ocupado. Pero lejos de ser un rectángulo como en el resto del mundo, en Tokio los indicadores adquieren formas de lo más variadas: un elefante, un balón de rugby, un corazón, una pelota blanca... Atención: no se os ocurra intentar abrir las puertas traseras con las manos, ya que vereis al conductor hacer ademanes y gestos, la razón es que las puertas se abren automáticamente.  El interior del taxi está recubierto de un tapetito de ganchillo de quita y pon que le da al vehículo un aire de lo más surrealista. El conductor con gorra y guantes blancos junto al navegador GPS, que hace más de 10 años que son visibles en los taxis tokiotas, no hace sino rematar la faena.


¿ Es Tokio caro ?
El diario británico ' The Economist' acaba de nombrar a Tokio la ciudad más cara del mundo, así que lo normal es que antes de irte todo el mundo te pregunte "¿pero te vas a Tokio? Si es carísimo". Bueno, pues resulta que no. Para vivir allí puede que lo sea, pero estamos de turismo. Los taxis te salen por un pico, pero el resto... Si has estado alguna vez en París seguro que te has pensado muy mucho sentarte en una de sus terrazas con estufa a tomar un café, una caña o un refresco. Sabes que la parada te puede salir cara así que mejor hidratarse con una botella de agua. Si bien en Tokio puedes caer en algún sitio caro, lo normal es que puedas comer —y muy bien— por 5-6 euros una sopa de noodles completísima o un menú de sushi con el que siempre te ponen sopa y un té. Buscar también los numerosísimos restaurantes indios y de otras cocinas que tienen unos precios más que económicos. Respecto al alojamiento, podeis encontrar habitaciones dobles por unos 50 euros —a ver, la horquilla es infinita, pero digamos que 70 es el precio medio para un hotel medio—. Si no, siempre puedes dormir en un hotel cápsula y ahorrar.


¿Los japoneses sólo comen pescado crudo?
No, es más, los restaurantes que más abundan —y los más baratos— son los de noodles (Ramen, soba, etc) . Los hay secos o en sopa a la que le echan carne, brotes de soja, cebolleta, maíz, sésamo... Resultan deliciosos y en un día frío te recomponen el cuerpo. Y no te corteis,  si quereis sorber: el ruido que hacen los japoneses al tomar la sopa es inimitable. Un plato muy rico es el shabu shabu: en el centro de la mesa se coloca un fuego con una cazuela llena de caldo a la que se van añadiendo setas, col, cebolleta, y láminas finísimas de ternera (si es de kobe prepárate, porque eso sí que es caro). Muy recomendables también los encurtidos de nabo, rábano, remolacha. En ocasiones los ponen en el desayuno y levantan a un muerto. Otra cosa que deberíais probar es el Ton Katsu. Es carne de cerdo rebozada que acompañan de col en juliana y que cubren con una salsa especial. Y prepárate porque con cada comida te ponen un cuenco de arroz, té y sopa miso aunque no los pidas, así que no comas con los ojos.
No os olvideis de los platos combinados que ofrecen los "combinis" , contracción de Convienence Store.

Al entrar en un comercio o en un restaurante en Tokio todas las personas que allí trabajan pegarán un grito para recibirte, '¡irashaimase!', que acompañan con una ligera inclinación de cabeza. Resulta curioso, por haberlo perdido por estos lares, el concepto de educación y hospitalidad japonés. Los trabajadores te atienden, nada de autoservicio, te llevan la ropa al probador, te sonríen, te buscan otra talla y las cajeras en los supermercados hacen su trabajo sin mirarte mal y con total educación. Pero lo más impactante llega al salir de la tienda. Poco importa si has comprado o no (que aprendan por occidente). Cuando ven que vais a abandonar el establecimiento te despiden con otra inclinación de cabeza. Y de pronto, al aproximarte a la puerta, todos los dependientes que se percaten de vuestra salida gritan ¡¡¡arigato gozaimaaaaaaaaaaaaas!!! ¿Alguien imagina salir aquí de una tienda al grito —pero grito de verdad— de muchas graciaaaaaaaas?
OTRAS COSAS A TENER EN CUENTA

*Sórbete los mocos, pero no te suenes: en la cultura japonesa se puede hacer alarde de introducir, pero no de sacar.
*Los japoneses son muy dados al monográfico: restaurante sólo de pickles, sólo de ton katsu, tienda sólo de productos azul índigo (sí, está en Daikanyama)
*Ninguna duda con la moda: a pesar de que son lanzadísimos vistiendo, te darás cuenta de cuál es la tendencia de la temporada (que llegará a Europa unos meses después) porque el 70% de las tiendas y la gente que te cruces por la calle irá vestida así.
*Lugar para fumadores en la calle: en Tokio se puede fumar en todas partes, pero en la calle la gente es muy prudente y no lo hace mientras camina sino que se para, normalmente al lado de un dispensador de tabaco callejero, donde hay ceniceros y allí se fuman el cigarrillo. En algunas zonas de Tokio, como Chiyoda-ku,  está prohibido fumar incluso en la calle. 
*Cuidado con las bicis: van por la acera, muy rápido, y no te esquivan.

¿POSESIONES ESPAÑOLAS EN MICRONESIA ?

Ésta es una de esas historias que, como el Guadiana, nace y renace cada poco tiempo. Antes en forma de cartas al director de algún que otro periódico, hoy día incluso con un debate a sangre y fuego en la red y en la wikipedia. ¿Pero es esto posible?. ¿Quedan todavía, por esas aguas de Dios, islas bajo soberanía española?.

A buen seguro, su esquela pasaría desapercibida entre las otras muchas que se publicaron en el diario madrileño ABC aquel mes de marzo de 1957. A fin de cuentas, poco podía ser lo que la diferenciase de las demás: un finado tras recibir los Santos Sacramentos, una familia que lloraba su perdida, una hora para el funeral y una lista de cargos y honores que, conociendo el caché que se gastan aún hoy los protagonistas de las necrológicas del antedicho rotativo –de Almirantes de la Mar Oceana no bajan algunos-, habían por fuerza de ser muy poca cosa. No gran cosa, en resumen… a excepción de una línea, una simple línea, que si no mucho relumbrón, sí le daba a la esquela un toque exótico difícilmente superable: “promotor de la tesis de los territorios de soberanía española en Oceanía o la España de Micronesia”. Ahí es nada.

Y es que aunque la vida de don Emilio Pastor y Santos, sin ser monótona y aburrida –prestó el servicio militar en la Armada, llegándose a ver envuelto en alguna que otra acción de guerra- tampoco es que fuera de esas que dan para una biografía, parece cosa de brujas comprobar lo mucho que se ha escrito y aún se escribe –bien es cierto que de forma esporádica, aunque constante- de él. O más que del personaje, de su obra, de su legado. Tal vez esto último porque es muy poco lo que de nuestro protagonista sabemos. 

Poco más que el dato de que era hijo de familia marinera, natural de Bilbao, licenciado en Filosofía y Letras y profesor diplomado por el “Instituto de Cultura Religiosa Superior”, institución adscrita a la Acción Católica y en la que entonces impartía clases el vizcaíno Zacarías de Vizcarra, padre del termino “hispanismo” y autentico paladín del “agitprop” católico de aquellos años –su postura enfrentada al comunismo desde la prudencia más que desde la visceralidad propia de la época, le valieron estas palabras del PCE en 1956: “En los artículos publicados por Monseñor Zacarías de Vizcarra en «Ecclesia» […] hay un tono conciliante, civil, al hablar del Partido Comunista, que contrasta con los llamamientos a nuestro exterminio físico hechos por otros católicos en otros períodos”-. Todo un personaje que bien merecería un huequecito en este blog un día de estos. A su lado, don Emilio, nos ha llegado como un personaje gris, poco más que un ratón de biblioteca. 
Y sin embargo, la lío parda el hombre. En su momento llegando a protagonizar un Consejo de Ministros de los de “el Caudillo”, y no más porque el horno no estaba para bollos de esa clase, y todavía hoy, aún sin habérselo propuesto ni remotamente, calentado las cabezas de más de un ensoñador. Y es que si Cristóbal Colón descubrió todo un continente, este señor –eran años más duros, de cartilla de racionamiento y economía cuartelaría- descubrió, o mejor dicho, redescubrió, una ínfima porción de nuestro extraviado, que no perdido, imperio colonial. Ínfima, sí, pero porción a fin de cuentas. 

EL "VERDADERO" FINAL DEL IMPERIO ESPAÑOL

Si bien cuando hablamos del final del imperio español todos nos acordamos de la guerra de Cuba y del posterior tratado de Paris, es decir, del año 1898, lo cierto es que el autentico final del imperio ultramarino español se produjo al año siguiente, y esto si no contamos que todavía se continuó ocupando Fernado Poo, Río de Oro o el Rif, poca cosa sí, pero no olvidemos que la del Rif fue una de las guerras coloniales más largas y costosas en vidas y materiales de la historia, sino la mayor como opina Stanley G. Payne. Pero bueno, volvamos al “desastre del 98”.

Lo cierto es que de las muchas posesiones españolas del océano Pacífico, infinidad de islas descubiertas por los Legazpi, Grijalva, Salazar o Saavedra allá por el siglo XVI, y que salvo contadas excepciones no habían sido holladas posteriormente por español alguno, a los EEUU tan solo se le cedió por el tratado de París las islas Filipinas y la isla de Guam, y encima en el caso concreto de las Filipinas no todas las islas que les correspondía por derecho, como luego veremos.
Así pues, también el año de 1899 amaneció en territorio español por nuestras antípodas como venía ocurriendo desde los tiempos del rey Felipe II, puesto que si bien Filipinas y Guam ya no eran españolas, sí lo eran los archipiélagos de las Carolinas y las Marianas. ¿Pero qué diablos se podía hacer con aquellas islas casi despobladas, pobres a más no poder, y sin un solo centro administrativo cercano desde el que controlarlas y explotarlas toda cuenta que Manila o Guam ahora pertenecía a otra nación?. Y eso sin contar con que en Cavite se había hundido una parte la flota del Pacífico mientras el resto era entregada tras la derrota a la armada yanqui que emplearía esos barcos para, entre otras cosas, patrullar el Yang Tsé –si recordáis la película “El Yang Tsé en llamas”, el barco de Steve McQueen era uno de aquellos barcos españoles de Filipinas-.

Solo le faltaba a la clase política española enfrentarse a un nuevo desastre del 98 a cuenta de unas islas desperdigadas, indefendibles e improductivas. Y no andaban muy perdidos en el augurio, pues si bien en 1914 tan solo pasarían de manos alemanas a japonesas, durante la Segunda Guerra Mundial, en estas islas se libraron algunas de las batallas más salvajes de la historia. La solución fue venderlas al mejor postor, y como era de esperar, el mejor postor fue la joven y vigorosa Alemania del II Reich.

Y es que Alemania llevaba años tras estas islas. De hecho, tan solo un laudo favorable a España dictado en 1885 por el Papa León XIII, a la sazón nombrado árbitro del conflicto, había devuelto las aguas a su cauce tras el intento alemán por apropiarse de las islas por las bravas tras enviar a éstas un buque de guerra. En Alemania no es que estuvieran locos, las islas eran tan yermas para ellos como para cualquier otra potencia, pero veían en ellas una plataforma perfecta para su armada, la segunda del mundo, algo de lo que España carecía y no estaba por la labor de construir.

Así pues, tras garantizarse por escrito que tanto las órdenes religiosas españolas como los pocos colonos patrios que pudiese haber serían tratados como si de alemanes se tratase, la reina regente Maria Cristina firmó en nombre de su hijo la venta de dichas islas a los alemanes por un montante de 25 millones de pesetas de la época –para que os hagáis una idea, la entonces reciente guerra de Cuba había costado a las arcas españolas una cantidad cercana a los 3.000 millones de pesetas, según “The Economist”-.
Así quedó recogido en el número 164 de la GACETA DE MADRID, -Tomo II, página 905- del día 13 de Junio de 1.899: 
“Real decreto autorizando al Ministro de Estado para presentar á las Cortes un proyecto de ley concediendo autorización al Gobierno para ceder á Alemania las islas Carolinas, las Palaos y las Marianas, excepto Guam.

En nombre de Mi Augusto Hijo el Rey D. Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino; de acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros;
Vengo en autorizar al Ministro de Estado para presentar á las Cortes un proyecto de ley concediendo autorización á mí Gobierno para ceder a Alemania las islas Carolinas, las Palaos y Islas Marianas, excepto Guam.

Dado en Palacio á doce de Junio de mil ochocientos noventa y nueve.


MARIA CRISTINA

El ministro de Estado, Francisco Silvela.”

Esta vez sí, se pensó entonces, terminaba el imperio colonial español. Y de hecho así fue… hasta que apareció nuestro don Emilio Pastor y Santos.

LA MICRONESIA ESPAÑOLA
Os decía arriba que a Filipinas –o sea, a los EEUU- no se le habían entregado todas las islas que le correspondía por derecho, y por increíble que parezca así fue. La historia la escribirán los vencedores, pero no es menos cierto que cualquiera comete un error y más cuando estamos hablando de la friolera de 7.107 islas que son las que conforman la República de las Filipinas, y eso mismo fue lo que pasó: que se olvidaron en el Tratado de París de dos islas, las de Sibutú y Cagayán, cercanas a la costa de Borneo, pero no por eso menos españolas, y por tanto filipinas.

Así pues, 1900 tampoco se libró, como los años que le habían precedido desde el siglo XVI, de amanecer por nuestras antípodas –reconoceréis, pese al abusivo empleo que he hecho de esta imagen, que tiene un lirismo que se las trae-, aunque esta vez sí, fue el último año que lo consiguió, ya que en cuanto los EEUU se dieron cuenta del error, obligaron inmediatamente a España a firmar un nuevo legajo que formalizase la entrega de estas dos islas ya solo españolas de forma nominal.

Así pues, cuando Pastor y Santos consultó la obra del portugués Antonio Galvão, gobernador del s.XVII que levantó en su “Tratado dos Descobrimentos” una relación de las islas descubiertas hasta ese momento, se topó con un total de cuatro islas dispersas holladas por Hernando de Grijalva en 1537 que ni pertenecían al grupo de las Marianas ni tampoco al de las Carolinas, y que por tanto, pensó, tampoco habían sido transferidas en modo alguno al Imperio Alemán. ¿Y si la historia se hubiese repetido de nuevo?. ¿Y si estas islas hubiesen quedado “fuera” del tratado de 1899?.

El primer problema al que se enfrentó nuestro estudioso fue el de la localización de dichas islas. Del siglo XVII a su época había pasado mucho tiempo y los nombres que daba el portugués de esas islas no figuraban por ninguna parte, ni en portugués como las citaba el autor del libro -Os-Guedes, O-Cea, As-Coroas e Islas Os Pescadores- ni tampoco en su versión castellana - Guedes, Corcas, O Cea y Pescadores-. Y luego quedaba el asunto de “ubicarlas” en todo caso bien lejos de las Carolinas y las Marianas para que su teoría no se viniese abajo.

Tal vez os pueda parecer una chapuza de hipótesis, y no es para menos. La “tesis de los territorios de soberanía española en Oceanía” no tenía ni pies ni cabeza, se basaba en un viejo libro, en unas islas tan solo presumiblemente identificables, y todo esto contraviniendo un acuerdo entre dos naciones que había permanecido casi medio siglo sin recibir objeción alguna y cogiendo con alfileres la letra de un tratado que dejaba bien claro el deseo español de librarse de todas y cada una de las islas del Pacífico.

Más no solo eso, además, y esta vez sí, ateniéndose al tratado de 1899, Pastor y Santos también recomendó al gobierno español que pidiese la concesión de tres estaciones navales en Saipan, Corredor y Yap, pues efectivamente el acuerdo hispano-alemán contemplaba ese particular, aunque dicha cláusula no hubiese sido hecha efectiva por ningún gobernante español durante cincuenta años.

Aún así, y por increíble que resulte, el asunto llegó a interesar al gobierno, que lo trató en consejo de ministros el 12 de enero de 1949 sin llegar a ninguna otra decisión que la de aparcarlo “mientras no se aclare el asunto”, pues en su opinión procedía “esperar antes de efectuar gestión alguna con los Estados Unidos o con las potencias amigas que forman parte de la ONU, ya que España no tiene contactos con la ONU y sería ésta la que habría de resolver sobre la suerte definitiva de esas islas de Micronesia que pertenecieron al Japón”, es decir, la potencia que se las había arrebatado a Alemania tras la Gran Guerra. Esto es, que aunque en opinión del gobierno los derechos “subsistían”, no era el momento de “abordar la cuestión”.

Tampoco era la primera vez que al gobierno de Franco le daba por el Pacífico, ya en 1940 dos miembros de una misión económica española que había viajado a Japón afirmaban que existía la posibilidad de instalar una industria de perlas cultivadas en la isla de Clipperton, francesa entonces y antes mexicana, española en consecuencia solo según ellos, lo que no viene sino a demostrar más que nada que a aquellos miembros de los primeros consejos de Franco, sobre todo a Carrero Blanco, lo que les interesaba era “reconstruir” el imperio ya fuera en el Pacifico o en la costa del Algarve.

Prueba de todo esto es que, aún aparcado el asunto, todavía permitieron en 1950 la publicación de todas estas teorías y otras aún más histriónicas en un libro que editó el Consejo Superior de Investigaciones Científicas titulado "Territorios de Soberanía Española en Oceanía", donde el autor no solo afirmaba el derecho de España sobre dichas islas sino también a establecer “factorías” o “estaciones navales” en Haifa, Orán, Sierra Leona, Eritrea, Vietnam y otras islas de Micronesia al margen de las "españolas" además de en la "Australia del Espíritu Santo" -actual Vanuatu-, una "estación ballenera" en la Antártica y la anexión efectiva de islas como Aruba. Eso junto con la reclamación de Guam y el norte de Borneo para la República de Filipinas.

Por fortuna, aunque este libro se haya convertido con los años en una auténtica pieza de colección, ninguna de sus otras peticiones ha cuajado tanto entre el público como la de la reclamación de aquellas islas de Micronesia. Reclamación que si en 1949 ofrecía dudas al gobierno, no presentaba ni el más mínimo atisbo de sensatez a los asesores jurídicos del ministerio de Asuntos Exteriores, que dejaron bien claro por esas mismas fechas que si estas islas “han sido afectadas por el régimen de fideicomiso, el derecho español queda destruido por la existencia de una nueva estructuración político-territorial de interés general”, como efectivamente así había ocurrido. 

En resumen, por mucho que esta reclamación fuese tratada en consejo de ministros y por mucho que luego diese para un libro, ya nació muerta en 1949. Para puntilla de todo esto, el 3 de noviembre de 1986, fecha del vencimiento del fideicomiso de Micronesia, las Naciones Unidas, anularon cualquier reivindicación de soberanía anterior, decisión que contó con el más absoluto beneplácito español, lo que sin duda termina por “cerrar” el caso. 

Aún así escribo cerrar entrecomillado, porque aún hoy son muchos los que sostienen que en el Pacífico hay una serie de islas que pertenecen a España todavía, lo cuál, aunque suene a novela de aventuras, no es más que eso: una novela.

Escrito por Yuste en DESDEMIPULPITO.BLOGSPOT.COM
Aquí pongo otro enlace sobre el mismo tema. POSESIONES ESPAÑOLAS EN MICRONESIA

jueves 5 de marzo de 2009

PARA ENTRAR EN EEUU

Desde el pasado lunes 12 de enero, todos los pasajeros que viajen EEUU procedentes de países que no necesiten visado para estancias de menos de 90 días, entre ellos España, tendrán que obtener previamente una autorización electrónica.

Anteriormente, se entregaba a los pasajeros en el avión el formulario I-94W, para que lo rellenasen y lo entregasen en el control de inmigración a su llegada a EEUU, pero a partir de ahora los ciudadanos de 22 países de la Unión Europea, y de otros 13 Estados, deberán visitar la página web de la ESTA (Electronic System for Travel Authorization) y rellenar el formulario electrónico con suficiente antelación. 

El formulario está disponible en 21 idiomas, y además de rellenar los datos personales como número de pasaporte, vuelo de llegada y proporcionar una dirección de residencia (hotel) en el país de destino, los viajeros deberán contestar una serie de preguntas sobre enfermedades, detenciones, terrorismo, si quieres matar al presidente, si eres narcotraficante, etc.

Esta medida, se suma a las tomadas anteriormente por EEUU después de los atentados del 11S, y pretende mejorar la seguridad en los aeropuertos, determinando con antelación, si los pasajeros cumplen los requisitos para entrar al país o si representan un riesgo para su orden público o la seguridad.

Según una funcionaria del departamento de Seguridad Nacional, la medida proporcionará una respuesta muy rápida, casi inmediata, ya que es capaz de recibir entre 16 y 20 millones de visitas anuales.

A pesar de que hay páginas web que cobran por realizar la gestión, el govierno de EEUU ha advertido que el proceso es gratuito (de momento).

En el caso de que la autorización sea denegada, el pasajero deberá solicitar un visado en la embajada o consulado estadounidense más cercano, y si ha quedado pendiente, deberemos visitar la página al menos 72 horas antes de viajar para que nos den una respuesta definitiva.
Y sobre todo recuerden una cosa, usteden no tienen por qué hablar inglés al viajar a EEUU, exijan que les hablen en castellano.

sábado 3 de enero de 2009

NIMBIN, UN PARAÍSO HIPPY EN AUSTRALIA

El invierno llega al hemisferio norte y con él, el frío. Los días se vuelven más cortos y las nubes grises invaden nuestras latitudes. A veces cambiar de aires viene bien. 

Colores psicodélicos, arco iris de sueños, playas paradisíacas y un penetrante olor invaden cada rincón de esta pequeña ciudad-estado australiana. A 170 kilómetros de Brisbane, y a unos 800 de Sydney, este centro de reunión místico-contemplativo se ha convertido en uno de los lugares turísticos más estrambóticos de Australia entre la montaña subtropical y la playa.

Caminar sosegadamente por la calle principal de esta localidad ubicada en el cráter de un volcán extinto es curioso. A un lado de Nimbin Street, la vía principal de este pueblecito de 400 habitantes se encuentra la Hemp Embassy, la Embajada del Cáñamo. Clientes de todos los colores, olores y edades prueban pipas de agua. Otros se toman un café, tranquilamente. Algunos incluso fuman cosas raras. En la pared del fondo una imagen muestra al rey. Bob parece radiante.

Al otro lado de la calle se halla el museo de Nimbin, una psicodélica sala de exposiciones. Llama la atención la furgoneta que hay en la entrada, en la que llegaron los primeros habitantes no aborígenes. Con forma de laberinto cavernoso, la sala de exposiciones cuenta el nacimiento hippie de la ciudad. Nimbin era originariamente una ciudad lechera ubicada en la cumbre de una pequeña colina rodeada de bosques subtropicales. En 1973 un grupo de estudiantes universitarios celebró en un prado cercano el festival Aquarius. 

Los centros de arte y de conocimiento pueblan esta curiosa y única aldea filosófico-cosmológica. En el cine municipal se pueden visionar películas, tumbado en el sofá. A escasos metros, el centro de encuentro aborigen sirve de punto de unión entre los australianos autóctonos y los pasajeros ambulantes. Allí, los habitantes oriundos, hoy reducidos a la mínima expresión, se reúnen y preparan actividades comunitarias. En lo alto ondea la bandera aborigen, símbolo de una cultura, diseñada en 1971 por el conocido artista Harold Thomas.

El tiempo pasa y la supervivencia hace al hombre. Las antiguas comunas nimbeñas, alguna de las cuales tiene hoy 800 hectáreas, se han convertido en casas ecológicas de última generación. La Rainbow Power Company (Compañia de Energía Arcoiris) suministra electricidad a todo el pueblo e incluso exporta energía a localidades cercanas. En las abundantes librerías psicodélicas no faltan las obras del tipo: Conversaciones con Dios, El Universo Extra Dimensional o Tecnohumanidad.

La población de este centro de recogimiento es de lo más pintoresco, aunque todos tienen ganas explicar por qué decidieron abandonar la vida regular. Michael Balderstone, un ex corredor bursátil hastiado de su monótona vida, aduce las siguientes razones para el retiro: «Decidí dejar el mundanal ruido de la gran ciudad porque me cansaba de hacer siempre lo mismo. En pocos años Nimbin ha pasado de ser un pequeño núcleo alternativo a un pueblo que funciona gracias al turismo». Hoy, Michael es el encargado de la Embajada del Cáñamo.

A unos 70 kilómetros de Nimbin se halla otro paraíso australiano, Byron Bay, el lugar predilecto de surfistas, intelectuales, pintores, escultores, artistas y naturalistas. Es tal la calma en el punto más oriental de Australia que hasta los canguros se acercan a la orilla del océano Pacífico para ver romper las olas. Jimmy Hendrix y Janis Joplin fueron alguna de las personalidades que se alojaron en Byron Bay, una ciudad con innumerables backpackers y hoteles de todas las categorías.

En 1770 el capitán Cook llamó a la región Cabo Byron en honor al vicealmirante John Byron, pero no fue hasta finales de la década de 1840 cuando los primeros pioneros llegaron a la zona. En aquel entonces, el área aún estaba rodeada de un bosque subtropical, que poco a poco se fue talando para plantar en su lugar caña de azucar y granjas.

Junto a Byron Bay, la ciudad del surf, se sitúa su faro. Después de unos minutos de agradable paseo entre mandarinos, helechos y plantas de arándanos se llega a un fantástico mirador desde el que, si uno es afortunado, se pueden contemplar ballenas y delfines en determinadas épocas del año. Si atravesamos el Parque Natural de Broadwater y seguimos la kilométrica playa de Patch hacia el sur llegamos a Evans Heads, punto místico del clan aborigen de los Bundjalung.

Cuenta la leyenda que la Serpiente Arcoiris, creadora del mundo y de la vida, se había portado muy mal porque no quería revelar sus secretos al pueblo de los Bundjalung. Goanna, un aborigen local muy listo y poderoso, persiguió a la serpiente a lo largo del río Richmond hasta darle caza en otro curso fluvial, el río Evans. Después de unas cuantas trifulcas, mordiscos e insultos, Goanna logró lanzar a la serpiente al océano. Por si acaso, y para que no le reconociera, Goanna se convirtió en una pequeña isla conocida hoy como Pelican Island.Aún hoy se escuchan los susurros amenazantes de la Serpiente Arcoiris y se puede ver a Goanna petrificado en forma de pelícano.

Byron Bay está localizado a 759 kilómetros al norte de Sidney y a 140 kilómetros al sur de Brisbane, por lo que es recomendable contratar un vuelo desde Sidney a Brisbane con alguna compañía de bajo coste.

La localidad se encuentra a unas doce horas al norte de Sidney, a 90 minutos al sur de Brisbane y a unos 40 minutos al sur de Gold Coast. Hay un autobús diario que une Byron Bay con Nimbin, a 70 kilómetros.
COSAS PARA HACER EN NIMBIN

Entrar en el Mundo de la Fruta Tropical, un parque temático dedicado al mundo de los vegetales que crecen por estas latitudes. Además de comer toda la fruta tropical que puedas podrás pasear y ver los animales y las plantas autóctonas de la región. La entrada para los adultos cuesta unos 15 euros. A unos minutos de Nimbin y de Bayron Bay por la A-1.  

Ver una película tumbado en unos de los cómodos sofás del cine teatro municipal, el Bush Theatre, un antiguo vagón de tren adecuado a las circunstancias. Como su nombre indica, se puede fumar tranquilamente mientras se disfruta de una película de los años setenta tumbado cómodamente.

Pasear tranquila y sosegadamente por uno de los últimos reductos realmente hippies y charlar con gentes que a pesar de sus posibilidades laborales, económicas o familiares decidieron llevar un tipo de vida errante, nómada y no sedentaria. Llegar hasta este inhóspito lugar en mitad del rainforest (bosque tropical) es complicado, pero entre plantas y playas majestuosas todo es posible.

Disfrutar de uno de los desfiles cañameros más espectaculares del mundo durante el carnaval de Nimbin.  

Durante el verano austral es posible disfrutar de uno de los bosques subtropicales más bellos y antiguos del mundo en toda su plenitud. Junto a las plantas de la época de Gondwana, cuando todos los continentes estaban unidos, es posible además bañarse en una de las playas más bellas del mundo: la de Byron Bay. Los paseos por el denso bosque y el submarinismo y el snorkel se convierten en las actividades diarias más frecuentes.

Texto de Jorge Barreno en Ocholeguas

jueves 18 de diciembre de 2008

ARTE ACÚATICO EN GRANADA

Quiero empezar aclarando que esta entrada no va dedicada a la " Muy noble, muy leal, nombrada, grande, celebérrima y heroica ciudad de Granada", esa ciudad andaluza, a la joya del reino nazarí que albergó el mayor legado de la España musulmana.

Me refiero a lo que en inglés conocen como la isla de Grenada, una pequeña isla caribeña que en 1983 fue invadida por las fuerzas militares de los Estados Unidos y de otras seis naciones del Caribe dentro de una campaña militar llamada Operación Furia Urgente cuya finalidad fue derrocar a su dirigente izquierdista Maurice Bishop, muy próximo a las tesis cubanas. Las tropas capturaron rápidamente a los líderes de la revolución y a sus consejeros cubanos, muchos de los cuales estaban trabajando en la construcción de un gran aeropuerto para la isla que fue completado por los Estados Unidos algunos años más tarde. Sin embargo muchos aseguran que la invasión de Estados Unidos fue con fines meramente comerciales ya que el aeropuerto que estaba proyectado en granada iba a competir con el de Miami en cuanto a pasajeros y turismo por lo que era necesaria la destrucción del mismo. Al año siguiente se celebraron elecciones. Una de las preocupaciones tácticas conocidas de los Estados Unidos era la recuperación con vida de los estadounidenses matriculados en la Universidad de St. George's.

Sin embargo, la finalidad de esta entrada es mostraros una pequeña atracción que guardan las aguas de esta isla, y es la obra de una escultor inglés, Jason de Caires Taylor, cuyas obras se exhiben a 30 metros de profundidad y pretender mostrar los delicados ecológicos mientras se exploran las intrincadas relaciones entre el arte moderno y el medio ambiente. A mi me da cierta grima ver alguna de las esculturas, pero los caminos del arte son realmente intrincados.